martes, 25 de agosto de 2009

el ángel

en la noche del gótico, un ángel lloró…
sus alas húmedas bajo el primer rocío
no pudieron abrirse para retomar el vuelo.
la cabeza trémula de pena derrotada…
temblaron sus manos sobre el vientre desvastado.
era éste el castigo por haber amado a un hombre,
por dejar el cielo helado
tras esta tierra de lunas y vientos enloquecidos?
a la vera del tiempo había crecido su sueño
recortado en la ventana iluminada de música y especias,
donde había engendrado la vida y la había esperado.
había deseado la espera y le había temido.
ahora solo anhelaba la lluvia sobre las lajas de Saint Jaume
y el abrazo blanco de su amor herido.
ya solo esperaba el mar
y el peñasco prometidos.
cerró los ojos y observó la ciudad…
las cúpulas somnolientas destilando el estallido de las ramblas,
candentes de malvones los hierros modernistas,
las gárgolas templarias en tierra de moros,
agonizantes las farolas,
dibujando la acera con su propia sombra.
observó la ciudad y cerró los ojos.
lo supo… fue la última lágrima en su perfil de jazmines.
ya nada le importó si todo estaba escrito.
se había extinguido la pequeña llama
pero su corazón quiso retener el brillo.
la eligió su sol. la soñó su estrella.
llenaría de luz el espacio de su olvido.
imaginaría su rostro y amaría su sonrisa
y sería el nombre de su propia fortaleza.
cuando volviera el alba y el temor a la nada,
pensaría en ella…

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